Miles de nicaragüenses formaron ayer una cadena humana sobre la concurrida ruta de Managua a Masaya, para exigir la salida del poder del presidente Daniel Ortega y el cese de la violencia que ya dejó más de 220 muertos en 75 días de protestas. Los manifestantes acusan a Ortega y a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo de desatar una feroz represión contra las protestas y de instaurar el nepotismo y una dictadura en Nicaragua. (AFP)
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